martes, 27 de septiembre de 2011

Era más que un amigo para mí.

Ése era el motivo porque el que me resultaba tan difícil decirle adiós, porque estaba enamorada de él. También.
Le amaba mucho más de lo que debía, pero a pesar de todo, no lo suficiente.
Estaba enamorada, pero no tanto como para cambiar las cosas, sólo lo suficiente para hacernos aún más daño.
Para hacerle mucho más daño del que ya le había hecho con anterioridad.

Tan frágil como un corazón.

Bloggers, esta entrada me la dedico! a mi y a todas esas personas que han pasado por lo mismo... esta vez el texto no es mio es de Stephenie Meyer, de Eclipse para concretar... espero que os guste! ♥

2 comentarios:

  1. Me gusta..
    Yo pasé por eso en su momento y al final arriesgué.
    Un beso!

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  2. gracias tami, me alegra mucho que comentes siempre, me animas a seguir :)

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